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Celso Furtado- Obras escogidas (1962) Formación histórica del subdesarrollo

3 Jul

El autor inicia el capítulo diciendo El advenimiento de un núcleo industrial en la Europa del siglo XVIII significó  una modificación cualitativa en la economía mundial de una época, regulando el desarrollo económico subsiguiente en casi todas las regiones de la tierra. Dicho núcleo industrial influyó en el desarrollo no solo de los países pertenecientes al núcleo, sino de otros y que esté desarrollo no siempre implicó una inserción real al capitalismo por parte de estos últimos. El desarrollo económico que tuvieron aquellos países que no se insertaron de manera completa al capitalismo será el tema central que autor trabaje en esta sección. Así, Furtado detalla que la acción de ese poderoso núcleo dinámico se ejerció en tres direcciones distintas que pueden también entenderse como 3 líneas de desarrollo, siendo la última la que se refiere a los países comúnmente llamados subdesarrollados[1].

La primera línea corresponde al desarrollo del mismo núcleo. En esta línea el mercado desorganizó la economía artesanal pre capitalista y absorbió los factores liberados, llevándolos a un nivel más alto de productividad. Producto de esta desarticulación, el  autor distingue dos fases en esta línea. En la primera, la liberización de la mano de obra era más rápida que su absorción haciendo la oferta sumamente elástica. En la segunda, la oferta empieza a decrecer y es gracias a la tecnología que se puede mantener la flexibilidad del sistema.

La segunda línea de desarrollo corresponde al desplazamiento de la mano de obra, la tecnología y los capitales hacia nuevas tierras todavía desocupadas más allá de las fronteras.  De características similares a estos países europeos y preferidos por su oro, Estados Unidos y Australia fueron algunos de las colonias que se desarrollaron en esta segunda línea. La cual puede plantearse como parte de la primera ya dichas economías eran prolongaciones de las europeas.

Finalmente la tercera línea[2] de desarrollo o expansión de la economía industrial europea se dio a aquellas regiones ya ocupadas y con sistemas económicos precapitalistas. A diferencia de la expansión en la segunda línea, la tercera no fue uniforme porque tampoco lo fue el tipo de penetración capitalista. Dice Furtado, en algunos casos, el interés se limitó a la apertura de líneas de comercio. En otros hubo, desde el principio, el deseo de fomentar la producción de materias primas cuya demanda crecía en los centros industriales.

Si bien el resultado de esta no uniforme penetración capitalista generó distintos efectos sin embargo Furtado logra identificar una característica  más o menos constante en todas las economías que abarcó esta expansión. Esa es la creación de economías dualista que por una parte se concentraban en la maximización de la ganancia y por otra a mantenerse dentro de las formas precapitalistas de producción. A esto llama Furtado subdesarrollo. Dice Furtado: El subdesarrollo es un proceso histórico autónomo y no una etapa por la deben haber pasado las economías que ya alcanzaron un grado superior de desarrollo.[3]

Ahora bien, hemos hablado del elemento común a todas las economías llamadas subdesarrolladas. Falta entonces referirnos a sus diferencias.  Las diferentes variables de economías subdesarrolladas se forman a partir de las dimensiones del choque productivo en las estructuras existentes.  Este (el choque) a su vez dependerá de “la importancia relativa del flujo de ingreso que origina y que queda a disposición dentro de la colectividad. Depende, por consiguiente del volumen e mano de obra que absorba, del nivel del salario real promedio y de los impuestos que pague. De estos, el factor decisivo es la mano de obra que absorbe la empresa capitalista, el cual nunca es mucho.

Muchas veces la penetración capitalista viene acompañada de proyectos de desarrollo de la región y de la calidad de vida de los pobladores. Esto hace que al cabo de unos años el número de habitantes haya aumentado lo suficiente para nivelar la relación entre población y recursos que había en la etapa precapitalista. En otras palabras no hay efecto alguno en la economía de la región. Esto se debe a que finalmente no se trata de una capitalización de la región sino de una penetración capitalista. Como dirá el autor la empresa capitalista que penetra en la región de estructura precapitalista no se vincula efectivamente a esta última, por el simple hecho de que la masa de ganancia generada por ella no pertenece a la economía local.[4]

Furtado pasará luego a exponer dos tipos de economía subdesarrolladas. Las primeras corresponden al fenómeno de capitalismo bastardo, la segunda son las economía subdesarrolladas de grado superior. Dice Furtado, aquello que inyecta dinamismo a la economía capitalista es la forma en que se utiliza la masa de ingresos que vuelve a los capitalistas y que se transforma en ahorro. En toda economía capitalista los ingresos se integran a la economía una parte por medio de los sueldos y otra por medio de las ganancias de los capitalistas (ahorro), siendo esta última la que posee las características específicas del sistema capitalista. En una economía del primer tipo (capitalismo bastardo) la cuota de ahorro nunca se integra pues pertenece a otra economía. En caso más extremo de dualismo, no hay el mínimo necesario para que se configure un sistema económico. Estas economías o se expande o se estancan.

Un ejemplo del segundo tipo de economía es Brasil. Este es el caso más complejo pues esta economía muestra la coexistencia de tres sectores. El primero, principalmente de subsistencia, uno segundo dirigido hacia  exportación y un tercero que se plantea como un núcleo industrial ligado al mercado interno. Son estas las economías que pueden eventualmente configurarse como sistemas económicos capitalista. Por medio de la sustitución de cierto tipo de exportaciones[5] se busca dejar la dependencia del extranjero. Es necesario sin embargo que este tercer núcleo llegue a un nivel en el cual pueda sustituir los equipos requeridos para hacer efectivo el desarrollo y no quedarse en la sustitución de bienes de consumo.


[1] Si bien no estoy de acuerdo con la utilización del término, es el que usa el autor. El autor usa dicho término para referirse a una forma de estructura económica dualista específica. Como veremos más adelante, el autor no se refiere al subdesarrollo como una etapa previa al desarrollo sino como un proceso histórico autónomo. Cabría preguntarse porque insiste Frutado en llamarlo en referencia un proceso del cual es autónomo.

[2] La que nos interesa pues ocupa el lugar central en el análisis del autor.

[3] Revisar cita 2.

[4] No quiero decir con esto que la penetración capitalista no genere consecuencias sino que los efectos previstos en un primer momento son neutralizados.

[5] De más está decir que muchas veces la sustitución de importaciones no funciona como fue el caso de muchos países durante los 80s.